Al final no se pone la antena en mi casa

Como estaba claro que iba a suceder la votación sobre si poníamos la antena UMTS fue del 100% contraria. Que la gente no quiera me parece bien, con el poco dinero que daban yo tampoco quería; pero lo que me molestó fue la actitud de la gente que habla sin tener ni idea, gente que pone cartelitos de “Las antenas producen cáncer” en los portales, en definitiva gente mayor que no quiere saber nada de tecnología. (Mira que me costó que aprobaran instalar Auna, ¡que encima nos lo hacían gratis!).

Como ya estuvimos hablando en esa entrada anterior, no está muy claro el tema de los niveles de radiación, pero lo que sí que está claro, es que cuánto menor potencia mejor, es decir cuántas más antenas en principio mejor (digo en principio porque no se mucho, así que no me arriesgo a aventurar demasiado como hacen mis vecinos).

Lo que sí que creo es que nuestra mente es muy peligrosa, y que si una persona cree que las antenas dan cáncer y está nerviosa porque tiene una antena cerca, al final esa persona puede acabar teniendo cáncer. Las enfermedades psicológicas son muy traicioneras y es que sólo controlamos el 10% de nuestro cerebro, ¡a saber que podemos hacer con el resto! ¿Curarnos? ¿Enfermarnos?

Ahora sí, yo recomendaría a mis vecinos que se muden porque tienen el Pirulí (antena grande de RTVE) y una subestación eléctrica al lado. A ver si les va a pasar algo…