Lo que Europa debe a al-Andalus

Los musulmanes introdujeron en Europa la escritura actual de los números (1,2,3…), que son de origen árabe. Esto supuso un gran avance para las matemáticas, ya que se incorporó el sistema de numeración de posición (la posición de las cifras indica si son unidades, decenas…). Fundamentalmente en este campo es la obra Kitab al jabr (“Libro de la reducción”), de Muhammad ibn Musa al-Jwarizmi, considerado el iniciador del álgebra. No en vano la palabra álgebra (al-jabr) deriva del título de esta obra, del mismo modo que los vocablos guarismo y algoritmo provienen del nombre del autor. El tratado se centra en la resolución de problemas de la vida cotidiana, desde la partición de herencias hasta la excavacación de canales.

También a ellos se debe la introducción (aunque no la invención, pues surgió en la India) del número 0, al que llamaron sifr (“cero”, “vacío”), origen de la palabra española cifra. No se conoce la fecha exacta de su entrada en al-Andalus, pero parece ser que fue en algún momento entre los siglos X y XI.

En el siglo IX, los hermanos Banu Musa introdujeron multitud de conceptos matemáticos, como la determinación del número pi, el área y el volumen del cono y de la esfera, una fórmula para el área del círculo y otra para la del triángulo.

De la traducción de los textos árabes sobre matemáticas deriva gran parte de la notación que utilizamos aún hoy. La palabra árabe say, cuyo significado es “cosa”, se tradujo al latín como xai, palabra de la que nacerá la notación x. Algo similar sucede con yidr, que significa “raíz”, y cuya inicial fue tomada como símbolo. Pero si hay una rama de las matemáticas genuinamente árabe, esta es la trigonometría, campo en el que desarrollaron multitud de fórmulas que permitieron importantes avances en el campo de la astronomía y la geografía.

Información sacada de la revista Clío: Revista de historia, Febrero 2007, Página 31. Este mes está especialmente interesante.