Experiencias WiFi

Prometo que ya vuelvo a la normalidad, y al día a día; después de varias semanitas de descanso de exámenes que han culminado con un viaje repentino a Paris de 4 días. Ya había estado de pequeño pero estaba más atento a Disney Land Paris que a Paris, asi que ahora con varios amigos hemos estado pateando todo Paris. Y todo es todo.

Luis se llevó su PDA con WiFi asi que de vez en cuando mirábamos a ver si había redes abiertas, para llamar a casa o ver el email. El primer día vimos que un café anunciaba una red WiFi, y estaba abierta; así que estuvimos en el exterior aprovechando para llamar. ¿Estábamos robando? No, estaba abierta, no rompimos nada. El segundo día volvimos allí a llamar otra vez, sólo que esta vez caímos y entramos a tomar un café (y casualidades de la vida, acabamos bailando salsa en el piso de abajo). Le dijimos al dueño la buena idea de dejar el WiFi abierto, y nos dijo sonriendo que ya lo sabía. El tercer día cogimos por la tarde la red WiFi de un McDonald’s, y casualidades de la vida acabamos cenando allí. Después, mientras estábamos mirando el eclipse de luna en el Sacré-Coeur (la inglesia en el punto más alto de parís), cogimos una red FON pero era demasiado débil.

¿Es bueno ofrecer una red WiFi a tus clientes? Sí, sin duda alguna. ¿Es bueno ofrecerla gratuitamente? Sí, fidelizas clientes. Estoy seguro que ganas más con la venta de comida y bebida que con lo que puedas cobrar por el WiFi. Es una manera de hacer que tus clientes se sientan a gusto y que quieran volver. El pago del WiFi es una barrera que no todos estamos dispuestos a saltar.