No todo está en Internet

Una amiga me llevaba pidiendo que le encontrara una película en Internet desde hacía unas semanas. Ayer me lo recordó de nuevo, y me puse a buscar la película por todo tipo de redes P2P, por los programas y por los buscadores y webs especializadas. Nada, no estaba la película y eso que era del año 2000. Fui a IMDB (base de datos de películas y series) y encontré tres con el mismo nombre. Genial, menos mal que me dijo cuál era. Asi que el siguiente paso era buscar en Fnac, El Corte Inglés, DVDGo, etc. Nada de nada. Otro paso más, buscarla en Amazon y en eBay. La encontré en Amazon, pero en inglés sólo; y en NTSC y Región 1 (aunque eso es lo de menos). Seguí buscando y en eBay la encontré en francés. Tampoco valía, aparte de que la vendían por 60€ (ni que fuese una relíquia). A eso de la 1 de la noche decidí abandonar la búsqueda, ya convertida en reto; y me dijo que ya iría al Rastro a ver si la encontraba.

Pero está mañana en la biblioteca se me ha ocurrido buscarla y ahí estaba. ¡Reto conseguido! Debe ser de los pocos ejemplares que hay en España, porque parece de coleccionista la escurridiza película. La moraleja que he sacado de esta historieta es que no todo está en Internet; que hay que ir más por la biblioteca y los cada vez menos videoclubs que quedan, porque es muy probable que se encuentre ahí lo que buscas. Google no abarca ni abarcará todo, por mucho que avance (gracias a dios yo diría); asi que no podemos decir que buscar y encontrar es sinónimo de googlear. Para los curiosos, la película es ¡Salsa!