Vigilantes del ciberespacio

El domingo pasado El Pais Semanal publicó un interesante artículo sobre hackers españoles que se dedican a perseguir a ?edófilos (hago notar la ?, porque si no luego me veo inundado de depravados). Lo que más me llamó la atención fue el siguiente párrafo:

Un infiltrado. Justo lo que la policía no puede permitirse. “El agente provocador es una figura prohibida por la ley. Cualquier información obtenida de esta forma podría viciar de nulidad toda una investigación”, explica Enrique Rodríguez Martín, inspector jefe de la BIT. Un policía jamás podría campar a sus anchas por los foros, chatear con pedófilos, sonsacarles. Un ciudadano cualquiera, sí.

No entiendo nada, ¿la policía no puede tener topos? ¿no puede tener infiltrados? Una cosa es mentir al depravado para que te cuente cosas, y otra descubrir que tiene miles de fotos y vídeos o que los graba. Es sentido común creo yo, pero como la justicia es tan extraña… Quizás me guíe por películas como “Infiltrados” que refleja la realidad americana, porque es cierto que como salió en “El Lobo” los topos no son policías.

No son ni uno ni cinco. Hay más de un millar de ellos repartidos por una veintena de países, sobre todo entre España y Latinoamérica. No están organizados como asociación, ni es posible controlarlos. Se comunican por Messenger o a través de mensajes en su página www.cibercentinelas.org. Funcionan de forma autodidacta. Muchas veces, al borde de la ilegalidad. Son anónimos, aunque guardan vínculos con la Asociación Contra la Pornografía Infantil, a la que suelen denunciar cualquier información que encuentran. “Les advertimos de que juegan en una situación límite y que no pueden descargar ningún material”, dice Guillermo Cánovas, presidente de esta organización. “Por ello se suelen centrar en foros y chats para obtener información”. El grupo nació en 2004 de manera informal y espontánea, con el objetivo de evitar que pedófilos y pederastas paseasen libremente por Internet.

Venga ya, sólo faltaría que culpasen a un hacker de meterse en el ordenador de un ?edófilo. No veo a uno de esos denunciándolo a la policía. ?nimo cibercentinelas. ¡Un aplauso para todos vosotros!