Vigilantes del ciberespacio
19 Agosto 2007
El domingo pasado El Pais Semanal publicó un interesante artÃculo sobre hackers españoles que se dedican a perseguir a Ï?edófilos (hago notar la Ï?, porque si no luego me veo inundado de depravados). Lo que más me llamó la atención fue el siguiente párrafo:
Un infiltrado. Justo lo que la policÃa no puede permitirse. “El agente provocador es una figura prohibida por la ley. Cualquier información obtenida de esta forma podrÃa viciar de nulidad toda una investigación”, explica Enrique RodrÃguez MartÃn, inspector jefe de la BIT. Un policÃa jamás podrÃa campar a sus anchas por los foros, chatear con pedófilos, sonsacarles. Un ciudadano cualquiera, sÃ.
No entiendo nada, ¿la policÃa no puede tener topos? ¿no puede tener infiltrados? Una cosa es mentir al depravado para que te cuente cosas, y otra descubrir que tiene miles de fotos y vÃdeos o que los graba. Es sentido común creo yo, pero como la justicia es tan extraña… Quizás me guÃe por pelÃculas como “Infiltrados” que refleja la realidad americana, porque es cierto que como salió en “El Lobo” los topos no son policÃas.
No son ni uno ni cinco. Hay más de un millar de ellos repartidos por una veintena de paÃses, sobre todo entre España y Latinoamérica. No están organizados como asociación, ni es posible controlarlos. Se comunican por Messenger o a través de mensajes en su página www.cibercentinelas.org. Funcionan de forma autodidacta. Muchas veces, al borde de la ilegalidad. Son anónimos, aunque guardan vÃnculos con la Asociación Contra la PornografÃa Infantil, a la que suelen denunciar cualquier información que encuentran. “Les advertimos de que juegan en una situación lÃmite y que no pueden descargar ningún material”, dice Guillermo Cánovas, presidente de esta organización. “Por ello se suelen centrar en foros y chats para obtener información”. El grupo nació en 2004 de manera informal y espontánea, con el objetivo de evitar que pedófilos y pederastas paseasen libremente por Internet.
Venga ya, sólo faltarÃa que culpasen a un hacker de meterse en el ordenador de un Ï?edófilo. No veo a uno de esos denunciándolo a la policÃa. Ã?nimo cibercentinelas. ¡Un aplauso para todos vosotros!

Victor dice...
El delito provocado es el que surge “por obra y a estÃmulos de provocación”, de suerte que es el resultado de la actividad de dos individuos: un agente provocador y un sujeto provocado, cualquiera que sea la condición personal de uno u otro, y cualquiera que sea la naturaleza del delito provocado. La estructura del delito provocado se articula por dos elementos: como elemento objetivo debe existir una iniciativa en el agente provocador efectuada sobre el provocado, de suerte que éste actúa a consecuencia de la incitación de que es objeto, incitación que tiene por objeto obtener del provocado la respuesta esperada; como elemento subjetivo, la intención que anima al provocador es la de formular denuncia criminal contra el sujeto provocado, de suerte que con independencia de los concretos móviles que pueda tener el provocador, el elemento subjetivo común de todo delito provocado es obtener el castigo del incitado, y para ello se le provoca la comisión de un hecho delictivo como medio de obtener la calculada, prevista y querida actividad delictiva. Ello supone que en el delito provocado no existe un verdadero propósito de perpetración y consumación del delito, porque la inducción no es real sino engañosa.
#1 Escrito a las 11:18 am, el 20 Agosto 2007