Analizando las reflexiones de Stallman

Richard Stallman es un hombre polémico, y de su paso por Granada ha dejado unas cuantas perlas que merecen ser analizadas.

Si queremos que la música vaya bien en España , debemos eliminar la SGAE….El canon que se paga en España, y que va a una organización no gubernamental como ésta se destina en un 7 por ciento a los artistas; por lo que cuando se asegura que ese dinero va para los músicos, esa afirmación es mentira en un 93 por ciento…

La distribución de ese dinero es muy importante, por lo que sugiero un impuesto gestionado por una empresa pública que destine el dinero a los que han participado en la creación de la música. Todo el dinero a ellos y nada a ninguna empresa… Lo que le corresponde a cada uno, se obtiene calculando la raíz cúbica del dinero que genera…. De ese modo la gran estrella que produce más ganará más que el resto, pero el resto quedará mejor distribuido y facilitará la creación.

Primera parte 100% de acuerdo. Segunda parte, no sé a que se refirió con el impuesto; pero no veo por qué tienen que llevarse un impuesto por el hecho de ser músicos. Quien mejor y más trabaje (y tenga más suerte) más ganará, pero eso de un canon/impuesto por el hecho de ser músico… Si las reglas del juego han cambiado mala suerte, también cambiaron las reglas de los copistas cuando se inventó la imprenta y no montaron este follón (¿o quizás sí?).

Cada programa privativo ataca a la libertad y causa un problema social. Un producto privativo nos trata a los usuarios como consumidores y lo que debemos ser es ciudadanos… Quien controle nuestro software, tiene el control de gran parte de nuestras vidas. De hecho los programas privativos que pueden vigilar la usuario son unas esposas digitales

Entre el negro y el blanco, hay varias escalas de grises. Está claro que el software de código abierto es mucho mejor, pero atacar al software propietario es un poco demasié. Todo es una evolución, esta industria comenzó con software propietario y está evolucionando hacia el software abierto; pero hay nichos en que el software libre no llega ni llegará en años.

En este sentido, sostuvo su teoría arguyendo que “a nadie se le ocurriría cobrarle a un amigo por dejarle una receta de cocina ni convertirlo en un delincuente si la modifica”. Entre las butacas se preguntaban, siguiendo el mismo ejemplo, si “¿serán públicas absolutamente todas las recetas de Ferrán Adriá?”.

En este punto de la reflexión del artículo, el periodista se equivoca. No tiene nada que ver que sean públicas las recetas de Ferran Adriá, con que se cobre o no. En cuanto Ferrán haga pública una receta, será de dominio público; y no podrá cobrar ni perseguir a quien la utilice. Si no quiere que eso suceda, que no lo haga pública, y la siga haciendo sólo en su magnífico restaurante.