Algunas sabias palabras de Alberto Knapp

Ayer asistí al Iniciador de Febrero, en el que Alberto Knapp, Director General de The Cocktail (consultora de experiencia de usuario y diseño de interacción) nos habló sobre Desarrollo de producto. Me gusto mucho sobre todo por el nivel de transparencia que transmitía, por el nivel de creer en lo que dice, de haberlo puesto en marcha, de no aceptar proyectos que no van con su filosofía. No cogí notas exactas, pero algunas ideas son las siguientes:

Cuando tienes un proyecto, una empresa, debes saber quiénes son tus clientes, y es muy difícil aspirar a evolucionar con todos ellos. Cada uno querrá que mejores una parte, querrá abandonar la sencillez que caracteriza tu servicio para obtener muchas más facilidades. En La Coctelera desde el principio se obsesionaron en ser extremadamente simples, y no meter cosas que sólo un ínfimo grupo de usuarios usa. Como por ejemplo, el OpenID, aunque espero que esto deje de ser así en breve. Ellos no quieren retener a sus usuarios, saben que un usuario que quiere más usará WordPress. Pero entonces ya habrá dejado de ser su cliente objetivo, y ellos hacen La Coctelera para los usuarios más básicos y medios en este mundo de Internet.

The shaker

Cuando un tipo de producto nace, las empresas suelen hablar de la tecnología que lleva. Puso como ejemplo las neveras, que hace muchos años las anunciaban con las características técnicas y si llevaban 1, 2 o 5 estrellas. Ahora nadie nos preocupamos de las estrellas, suponemos que llevan 5. Lo que nos importa es si el congelador está arriba o abajo; si tiene más o menos capacidad; o si la caja de verduras está a la izquierda o a la derecha. Cuando un tipo de producto madura, no hay que hablar de la tecnología; hay que hablar del valor añadido que ofrece ese producto. A un usuario normal no le puedes hablar de que tal servicio lleva RSS, Ajax, OpenID, etc. Déjale de siglas, él lo que quiere es que le resuelva sus necesidades, y si puede subir las imágenes de la fiesta del otro día.

Respecto a si desarrollo ágil o no, depende de cómo se sienta más cómodo cada uno. Por cierto, este semestre tengo una asignatura de Procesos en Cascada; lo contrario al desarrollo ágil; veremos que tal es. Alberto decía que si permite opinar mucho al cliente, o a los usuarios; el desarrollo ágil puede ser una pesadilla. Lo que hay que hacer es escuchar a todos, pero no hacer caso a ninguno. Es decir, que no hagas caso a todas las sugerencias; si no que las vayas clasificando en tu lista de prioridades. Pero hay que tener claro que hay que diseñar pensando en el usuario y no en el directivo o inversor. Lo que importa es que la gente lo use.

Por último no me queda nada más que dar la enhorabuena a todo el equipo de The cocktail, Alberto, Ale, furilo, incluso a uno de los últimos; porque conseguir que empresas como Prisa, Vocento, Clarín, MTV, Jazztel, RTVE o La Casa del Libro confíen en vosotros; tiene mucho mérito. Ahora toca dar un lavado a La Coctelera.