El momento crucial del periodismo

Acabo de leer el reportaje sobre el futuro del periodismo que ha publicado hoy El País. Es un muy buen análisis, que toca comentar:

Nunca ha habido una mejor época para hacer periodismo escrito, y nunca ha habido una peor para ganarse la vida ejerciéndolo; hay más mercado que nunca, pero menos ingresos

La lógica es aplastante. Y, como señala Phil Bennett, el ex de The Washington Post, tiene consecuencias injustas. Porque una vez hecha la gigantesca inversión, el producto final -por ejemplo, una noticia escrita por un corresponsal en Bagdad- aparece al instante y gratis en uno de los innumerables portales de Internet. “Es como construir un coche, que te lo roben y que después los asientos o las ruedas o las bujías aparezcan en los escaparates de The Huffington Post o en Google, que a su vez hacen negocio con ellas vendiendo publicidad.

Esto es falso, las noticias NO aparecen en Google o The Huffington Post, ellos ponen enlaces a las webs de los periódicos, asi que no roban el artículo.

Los otros grandes beneficiados del contenido periodístico de alto calibre en Internet son las empresas telefónicas que venden el acceso a la red. Mientras tanto, los que han invertido dinero en el producto lo acaban perdiendo.

Que manía con echar la bronca a las telecos de todo. A las telecos les da igual lo que veas en Internet, ganan lo mismo si lees blogs o periódicos.

Waldman contó que The Guardian ha avanzado tanto en su concepto de la centralidad de la red que hoy está reclutando a superestrellas del mundo digital, provenientes de empresas como Yahoo, sin experiencia periodística alguna. La idea, que Bennett apoya de manera entusiasta, es que la fusión de los dos tipos de cerebros, los del periodismo clásico y el digital, ayuden a crear un nuevo modelo viable. Lo que quizá no le entusiasme tanto a Bennett es la posibilidad, propuesta por Waldman y sus ágiles blogueros, de que el periodismo se transforme en un intercambio de noticias de interés compartido entre comunidades de vecinos o que se creen islas de noticias u opinión entre grupos de personas unidas por una red social sin fronteras al estilo de Facebook. “Puede ser que prefieran esa intimidad de criterio a leer lo que les dice una voz distante y desconocida”.

Obviamente se ha notado que hay ingenieros en The Guardian, una web muy buen hecha, con varios mashups y una API lanzada.

Una opción que se ha propuesto con entusiasmo recientemente en las páginas de The New York Times y de la revista Time se basa en la idea de “salvar” al periodismo de la misma manera que se ha “salvado”, hasta cierto punto, a la industria de la música: aplicando una suerte de canon similar al de la música al comprar un ordenador, o al darse de alta en un servidor de Internet; o bien aplicando el método de micropagos de I-tunes, música adquirida por Internet, a la compra de artículos. Los blogueros, inevitablemente, no lo ven. Jeff Jarvis, uno de los personajes del anti-establishment mediático más locuaces de la web, se burla de los “viejitos” que no acaban de entender lo imposible que es restringir el acceso a artículos digitales, lo infinitamente porosa que es la web.

Por si no faltaban ya canones…

Si el periodismo está en crisis hoy, como lo está la economía mundial, es en gran medida por la tendencia del ser humano a creer que las circunstancias de hoy se van a reproducir siempre. Y aunque los blogueros se ríen de los viejos rockeros del periodismo precisamente por esta razón, lo que ignoran es que posiblemente ellos también se encuentren atrapados en lo que acaba siendo otra variante más del mismo conservadurismo mental. ¿Y si aparece una nueva invención que suplante a Internet? O, aunque Internet siga ahí como medio de comunicación, ¿qué pasa si la gente cambia de hábitos?

Noto ahí resentimiento contra los blogueros… Si la sociedad cambia, los blogueros que no cambien, desaparecerán; tal y como nacen, mueren. Siempre pasa lo mismo en todos los ámbitos de la sociedad, en todas las épocas. O evolucionas o mueres.

Existe una diferencia entre escribir y teclear. En el Senado de Estados Unidos lo preguntaba esta misma semana John Kerry, el candidato presidencial del Partido Demócrata en 2004: ¿serán los periodistas ciudadanos, los blogueros y otros capaces de producir periodismo de alta calidad? La respuesta, según Kerry, es evidentemente que no. Los que poseen más conocimiento profesional, los que escriben con más gracia o elegancia, los que poseen más conocimiento, los que dedican más entusiasmo a su trabajo, los rigurosos, los que arriesgan más, los que salen a la calle a informarse: ellos, como en cualquier otra rama de la vida, triunfarán.

Exacto, lo que pasa es que muchos artículos de los periódicos son pura basura, con fallos de base o muy subjetivos. Por eso muchos blogueros ‘tecleando’ les superan con creces en calidad.

The Guardian arrasa en Internet en Estados Unidos, donde está la mitad de su público digital de 29 millones de pares de ojos. Y eso no es porque hayan contratado a los cracks de Yahoo, sino porque tienen en sus filas a grandes contadores de historias, periodistas que salen y ven y oyen y huelen y reflexionan y evalúan y confirman hechos y siguen conscientemente la tradición populista y, sin embargo, inteligente de Charles Dickens. Al final, lo que perdura, como las grandes novelas del siglo XIX, es la calidad.

Estoy de acuerdo que la calidad es lo más importante, pero supongo que el hecho de tener una web bien hecha, bien estructurada, juntando contenidos de varias fuentes, ofreciendo funciones sociales, ayuda. Vamos, que la renovación que ha hecho The Guardian gracias a esos ingenieros ayuda bastante.

Si quieren respuestas, aquí tienen varias. El País no permite comentarios en la noticia asi que no puedo comentar. En teoría copiando tanto contenido puedo estar incumpliendo la ley, a pesar de que les estoy mandando visitas. No hay enlaces a nada, podrían mostrar información sobre las personas que mencionan, historia de los periódicos, enlaces a otros artículos del mismo tema, mostrar las webs y blogs que les enlazan, comentarios con reputación creando tu propio periódico, etc. Pero siguen igual que antes de que existiese Internet, ellos hablan y el resto callamos. Lo siento, ya no es así. O evolucionas o…