No insulten al artista

No me gusta meterme en política por aquí, pero como esto es una lucha entre la neutralidad de Internet o la censura, tengo que tomar postura. Copio y pego de una noticia del lunes:

Del otro lado, la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, y la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, han denunciado que quienes desprecian a los artistas con sus “insultos” lo que están haciendo es “bramar contra un país” y hacer daño a quienes trabajan por “mejorar la democracia y crear empleo”.

Con todo, González-Sinde y Pajín han defendido durante un acto de campaña en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para las elecciones al Parlamento europeo que los que defienden la libertad y la creatividad “no se arrugan” y son “capaces de alzar la voz no para intimidar, sino para construir”. De hecho, la secretaria de Organización ha animado a los artistas a que sigan “alzando la ceja” para criticar cuando lo sientan necesario.

Punto uno. Nadie ha insultado a los artistas. Lo único que decimos es que el presente y futuro de la industria musical y cinematográfica será muy distinto al pasado; por mucho que quieran envitarlo Sinde, SGAE y amigos. Los que van a pasarlo mal son las empresas que hacen de intermediarios.

Punto dos. Todos tenemos claro que los artistas son pro PSOE en general; pero les pediría que reflexionasen y pensaran en el futuro del país, en las ventajas de Internet, en sus avances. No puede ser que haya censura, se espíen las comunicaciones y se eche a la gente de Internet por hacer algo con lo que no pierde nadie (dejar de ganar que es otro asunto).

Punto tres. Si quieren de verdad construir el futuro, olviden el canon, olviden la ley de Sarkozy. Los músicos tienen que ganarse la vida cantando en conciertos y cobrando a los que usen sus canciones comercialmente. Y los artistas y directores de películas, tienen que apoyar un portal web que mejore las posibilidad del P2P. Donde sea posible alquilar cualquier película en varios tipos de calidad, con subtítulos, con extras. Recuerden, más vale vender 10 a 1, que 1 a 10.