La ética de los robots en el ejército

He leído un artículo bastante bueno de la revista GEO sobre la ética en la robótica, y me ha llamado mucho la atención este párrafo, algo que yo ya había comentado previamente porque me parecen unos avances muy peligrosos. Si viviera Asimov, igual le daría un infarto al ver el caso que están haciendo a las tres leyes de la robótica.

Peter Singer ha investigado durante cuatro años. Habla de soldados de la generación de los videojuegos, cuyos clicks pueden tener consecuencias fatales. Libran una guerra en Oriente Próximo sin haber salido de Nevada. Pasan doce horas diarias delante de monitores, mueven “zánganos predadores”, arrancan programas de combate automáticos. Una conclusión del libro de Singer: “Sustituir seres humanos por máquinas puede que salve vidas, pero bajará las barreras psicológicas y morales del acto de matar”. Los robots se consideran ideales para acciones que son “dull, dirty, dangerous”, aburridas, sucias, peligrosas. Peter Singer cita a Gordon Johnson, jefe de proyectos en el Pentágono: “No tienen hambre ni miedo. No olvidan su misión. No les importa si el compañero acaba de morir a tiros. ¿Harán mejor trabajo que nosotros? Sí.”