Las webs de enlaces son éticamente ilegales

Empiezo con un título fuerte para este artículo, un título que molestará a muchos y que incluso puede que me consideren un traidor a su “causa”. Pero creo que es bueno decir las cosas claras y ser transparentes.

Hoy domingo por la tarde han cerrado las 30 principales webs de enlaces de  descarga y las principales webs de streaming de España. Entre ellas están cinetube, seriesyonkis, pordescargadirecta, divxonline, seriespepito, elitetorrent, etc. Van a cerrar durante 12 horas para protestar por la ley Sinde que se vota el martes en la Comisión de Economía. El texto que ponen en sus páginas es:

Si se aprueba la Ley Sinde, esta página desaparecerá.
Internet será una tele más, al servicio del poder.
Por la libertad de expresión en la Red,
No a la censura. No a la Ley Sinde.
No al cierre de webs.

Mi primera impresión al verla sido “toma ya”; pero luego, lees el texto, te pones a pensar sobre el peligro real de la ley Sinde y sobre lo que hacen esas páginas y ves que algo no cuadra. Estas páginas están hablando de libertad de expresión, de que si les cierran su web estamos incumpliendo la libertad de expresión. Señores, no confundamos términos.

La ley Sinde es una vergüenza por múltiples motivos: está creada por presión de los Estados Unidos para defender la industria americana (ver documentos filtrados por Wikileaks), se salta a los jueces que son quienes siempre deben decidir si algo es legal o ilegal y encima pretende crear una comisión que quieren que nos creamos que será neutra, con potestad para cerrar cualquier web con la excusa de la propiedad intelectual (con una simple imagen o una cita más larga estamos incumpliendo diariamente las leyes de propiedad intelectual actuales). Además la han metido con calzador en el proyecto de Economía Sostenible, y como ven que no sale, el PSOE intenta que se apruebe en la comisión donde solo tiene que convencer a 2 personas más. La ley Sinde es una vergüenza de Zapatero y del PSOE, que dejan claro que están a sueldo de las empresas de entretenimiento (¡ojo! ¡que no de los artistas!).

Pero eso no significa que opine que las webs de enlaces o de streaming sean éticamente legales. Los jueces ya han dejado claro que son legales con las leyes actuales. Pero si somos sinceros con nosotros mismos… ¿son éticamente legales? Esas 30 webs que han cerrado hoy como protesta son páginas webs creadas por particulares que usan enlaces a contenidos de terceros o contenidos en streaming para conseguir mucho tráfico de usuarios y ganar dinero por publicidad. Son webs cuya misión es ofrecer series, películas y discos. Puede que no ganen millones, pero obviamente ganan dinero. Si no, no estarían llenas de anuncios de porno, casinos, apuestas, etc. Es lo que se llama lucro indirecto, y que la ley Sinde quiere añadir para poder cerrar estas webs.

Yo mismo uso FastpassTV que me redirige a Megavideo, Veevr o similares para ver los últimos capítulos de series en inglés. Y sinceramente creo que estas webs desaparecerán, son solo una etapa hasta que las productoras y cadenas se den cuenta de que el mundo ha cambiado. En Estados Unidos ya ha pasado. El año que estuve en Chicago no utilicé estas webs para nada, podía ver todos los capítulos en Hulu, Netflix o en las webs de las cadenas. Y aquí en España sucederá lo mismo más pronto que tarde. Una cosa es que protestemos contra el orden establecido porque no nos den lo que queremos (series cuando queramos, con calidad, en inglés y el mismo día que salen en USA) y otra muy distinta es que consideremos éticamente legales a las webs de enlaces de descargas o de streaming. Y mucho menos que se erijan en posición de liderazgo. No estoy dispuesto a que estas webs representen a Internet en España.

Lo voy a decir más claro, estas webs que han cerrado hoy son legales a día de hoy; pero creo que debería cambiarse la ley para que fueran ilegales. Para mí el único debate es cómo se redacta la ley para que no se pueda aprovechar para cerrar cualquier web (limitando la libertad de expresión) y que tenga que ser un juez siempre el que decida (un juez experto en el tema y que tarde días para limitar la velocidad de Internet). La ley Sinde no resuelve este tema y encima lo empeora.

Sin embargo ni aún “cerrando” estas webs la gente volvería a comprar CDs, DVDs o volvería a ver la TV; ya que se pueden ir a otros países o está el P2P que es imposible de parar. La industria de entretenimiento tiene que aceptar de una vez que estamos en el siglo XXI. Tiene que tomar como ejemplo a Netflix, a iTunes, a Spotify, a Voodler, a Hulu, a las cadenas de TV americanas colgando sus capítulos online. Tienen que dejar de partir la tierra en trozos y alegrarse de que millones de personas queremos ver los mismos programas que los americanos al mismo tiempo. No queremos verlos ni 6 meses ni 1 año después, queremos verlo el mismo día. No queremos verlos en español, queremos verlos en inglés. No queremos tener horarios fijos para verlos, queremos verlos cuando tengamos tiempo libre. Y queremos hacerlo a precios aceptables teniendo en cuenta que no ni hay costes físicos ni tantos intermediarios. Para que esto suceda seguramente tengan que quebrar unas cuentas empresas, se tendrán que renegociar muchos contratos y las filiales americanas en otros países perderán poder (con la consecuente quiebra de empresas locales y de menos impuestos a organizaciones como la SGAE).

En resumen, no seamos hipócritas; una cosa es defender la libertad de expresión defendiendo a Wikileaks por ejemplo y otra muy distinta es que consideremos que estas webs de enlaces deban seguir online porque si no, hay menos libertad de expresión en Internet. Aún nos quedan dos días para impedir que la Ley Sinde sea aprobada.