Los editores españoles van a equivocarse con el ebook

Hoy leo con asombro un artículo de El País con opiniones y planes de los editores de libros españoles. Y digo con asombro porque pensaba que ya tenían la ruta fijada y sabían cómo no equivocarse, pero veo que tanto editores como libreros van a seguir con el “pan para hoy y hambre para mañana“. Para empezar los versos con los que ha felicitado la Navidad la editorial Edhasa:

Virgencita, Virgencita,
nuestra señora lectora,
líbranos de todo mal,
haznos llegar a la hora
con el libro digital.

Ahora, tres hechos de Estados Unidos:

  1. Por cada 100 ejemplares del último libro de Dan Brown vendidos en papel en Amazon se han descargado 120 en versión electrónica.
  2. El día de Navidad Amazon vendió más libros en versión electrónica que en papel.
  3. El Kindle ha sido el producto más vendido de la historia de Amazon en estas Navidades.

Y ahora varias opiniones de editores españoles que muestran su ignorancia y el no ver que es mejor salir del barco ya antes de que salgan las ratas.

En España no habrá boom del libro digital mientras no haya textos en español para alimentar los e-books. Para vender un coche tienes que exponer 200.

Primer error, los libros ya están en las redes P2P, en webs, en MegaUpload. Dime un libro y lo encuentro en Google gratis.

Cuenta Cuadrado que la plataforma recién creada, todavía sin nombre, no venderá directamente sus libros. “Tampoco lo hacemos en la web de Santillana con nuestros libros de papel. Apostamos por los libreros. Les ofreceremos la tecnología necesaria para atender la sección on line de sus librerías. Ellos deben llevar a la Red el público que tienen asegurado en la tienda”. Contra lo que ocurre en Inglaterra o Francia, en España son raras las editoriales que venden sus libros de papel desde sus webs. Nadie quiere hipotecar un presente tangible a un futuro incierto.

Lo siento por los libreros, pero van a desaparecer rápidamente. No tiene sentido que las editoriales no vendan ellas mismas los libros. ¿Por qué ceder porcentajes si te puedes saltar intermediarios y bajar los precios para que más gente lo compre? En los países principales las editoriales venden obviamente los libros en sus webs. En España son originales y prefieren estrellarse cuando el camino está siendo muy bien marcado por Amazon con su Kindle.

Michèle Chevallier, directora de la Confederación Española de Gremios de Asociaciones de Libreros (CEGAL) es muy clara: “No nos parece fairplay que los editores se pongan a vender libros“, explica. “Los grandes, porque ya tienen mucha presencia en las librerías. Los pequeños, porque si tienen visibilidad es por los libreros”.

CEGAL acaba de enviar al Observatorio del Libro del Ministerio de Cultura un documento cuya conclusión resume la propia Chevallier: “Los libros, en las librerías. Sea en el formato que sea

Según la Federación de Gremios de Editores de España, en 2008 las librerías facturaron 3.000 millones de euros, el triple que cadenas como El Corte Inglés, la Fnac o la Casa del Libro. La venta por Internet facturó sólo 20 millones, cuatro menos aún que en 2004. De ahí que los libreros hagan valer su poder en la estadística y traten de disuadir a cuantos editores se plantean vender sus libros en la Red o sumarse, en el caso de los sellos más pequeños, a alguna de las plataformas digitales. Muchos echan el freno ante el temor de que los libros en papel, la parte grande de su negocio, paguen el pato digital si pierden el favor de las librerías.

Conclusión, los libreros están amenazando a las editoriales con quitar sus libros de la vista si venden libros electrónicos en sus webs. Pura mafia. Igual de mafia que la ley española que obliga a vender el libro a un precio único para proteger a las librerías pequeñas. Lo siento, pero aquí debe haber libertad; y ahora mismo en este terreno no hay ni algunos quieren dejar.

“El nuestro es un sector muy tradicional. Los miedos de ahora ya los vivimos con el libro de bolsillo”, cuenta Alfredo Quirós, gerente de Cervantes, que aventura que el cambio no será súbito sino “generacional”. “El librero seguirá siendo clave para seleccionar. Se publican 70.000 títulos al año y nadie se va a mirar 2.000 webs.”

Eso decían del vinilo, eso decían del CD, eso decían de… lo siento pero lo digital está revolucionando todo y el 2010 es el año del libro electrónico. Quieran o no quieran. Porque Internet permite saltarse los miedos de los sectores tradicionales que no quieren evolucionar, que no quieren celebrar el año nuevo, si no volver hacia atrás. Lo entiendan o no lo entiendan. Amazon es mi mejor librero, sabe lo que leo yo y millones de personas y automáticamente acierta al darme nuevos títulos. ¿Se acabó el romanticismo de pedir recomendaciones a tu librero? No tiene por qué, pero no como ahora.

Mi visión del libro electrónico y las librerías

  1. Los libros van a ser electrónicos, los nuevos lectores electrónicos son cómodos y no molestan a los ojos. Con el paso de los años serán cada vez más finos y baratos. Recomendaría comprar a finales del 2010 cuando los precios bajen muchísimo.
  2. Muchísimas librerías cerrarán, lo siento por los libreros tradicionales pero así es la digitalización que hace más accesible todo. Podremos leer en segundos cualquier libro estemos donde estemos. Serán las webs las sustitutas de las librerías, se llevarán una comisión por libro vendido, anunciarán libros nuevos, podrás ver recomendaciones, etc.
  3. Los precios bajarán al eliminar costes de fabricación y distribución. Tiene todo el sentido del mundo que las editoriales vendan también los libros por lo que no habría casi intermediarios. De los 16-24€ que te cuestan ahora pasaremos a 5-10€.
  4. Los autores ya se pueden autopublicar sus libros, por lo que si no necesitan marketing ni ayuda en la edición; podrán vender ellos mismos sus libros. Habrá comunidades de autores para promocionar sus libros. Cada vez va a tener más importancia la recomendación de productos a través de amigos o gente con nuestros mismos gustos.
  5. Las librerías se convertirán en Cafés de tertulia. Esta propuesta es algo personal, pero creo que una manera muy interesante para las librerías de reconvertirse (y la única a medio-largo plazo) es añadir una cafetería y tener sesiones de tertulia, traer a escritores a dar charlas, tener un ambiente cómodo rodeado de gente que le guste leer. Librería + Café Gijón. Tendrían una web con comunidad donde se hablaría también virtualmente, recomendarían nuevos libros, y tendrían una web de venta de libros electrónicos.

Lo que no tiene sentido es proteger lo improtegible. Las librerías cerrarán como han cerrado las tiendas de discos y los videoclubs, y como están cerrando las tiendas de videojuegos. Los precios bajarán por muchas leyes que hagan (buscar libro en google=coste cero). La única duda es cuánto quieren sufrir, ¿quieren trazar ellos la ruta hacia la digitalización de los libros o quieren que se la fijemos sus clientes? Este año lo veremos…

¿Los ebooks deben tener DRM?

En esta pelea que tenemos actualmente entre compañías y usuarios hay decisiones que son difíciles de tomar; y el caso de los libros electrónicos es bastante interesante. Varios puntos para conocer la realidad actual:

  • Ahora mismo la gran mayoría de libros electrónicos que se venden tienen DRM (sistema que te limita dónde puedes leer el libro, y cuántas veces puedes copiarlo). Las compañías argumentan que puedes leer el libro en tu ordenador, en tu lector de libros electrónicos y en el móvil. Ahora bien, si hoy uso el Kindle y mañana decido usar el Nook, no podría mudar los libros que compré ya que no tienen sistemas DRM compatibles.
  • Este problema con la compatibilidad fue una de las principales razones para que las tiendas online de música abandonaran el DRM. Ahora mismo casi todas venden música sin DRM.
  • Si los libros no tuvieran protección la gente los podría compartir con muchísima facilidad al ocupar muy pocos megas, la barrera ética estaría en un nivel muy bajo y por tanto no pagarían. Al ser un contenido que normalmente sólo se consume una vez por persona; cada venta que pierdes duele más para las editoriales y los autores.
  • Sin embargo, ya puedes encontrar la inmensa mayoría de libros electrónicos en Internet. Basta con hacer una búsqueda en Google. Si no quieres pagar, no hace falta que pagues.
  • Hace un par de años a los autores les decíamos que las copias ilegales en Internet eran publicidad para sus libros, y así hacía Paulo Coelho. Las ventas en sus libros en papel se multiplicaron tras poner él mismo sus libros en las redes P2P. La realidad ahora es distinta, ya no necesitamos comprar los libros en papel, con el lector de libros electrónicos podemos leerlos cómodamente sin que nos molesten los ojos.

¿Qué hacemos? David Pogue (columnista del NY Times, escritor de libros sobre tecnología y experto) tiene sus dudas, algunas de las cuales las he expresado en los puntos anteriores.

¿Qué pienso yo ahora mismo? Primero, que es un tema difícil. El DRM molesta al usuario porque le limita y al final pagan justos por pecadores. Incluso en el caso de que todas las compañías usaran el mismo DRM seguiría molestando. El caso de los escritores es distinto al de los músicos, no tienen conciertos. Algunos proponen que ganen dinero con las conferencias, pero no tiene mucho sentido; una cosa es escribir y otra hablar en público.

Por tanto creo que la solución pasa por una buenísima integración lector-tienda, tal como hace el Kindle o Nook ahora mismo. Das a comprar el libro en 2 clicks, y en 3 minutos lo tienes; estés en el país que estés. Por tanto, para mí el factor principal es la comodidad. El segundo factor es un precio justo; no puede ser que por un libro electrónico quieran cobrar lo mismo que por uno físico. Calcula cuanto ganas con uno en papel y pon ese precio al electrónico. Con esos dos factores, se nos olvidará que se pueden conseguir libros gratis buscando en Google. Comodidad y precio justo. Dos palabras clave que cuesta inculcar a las compañías del siglo XX.

PD: Yo recomiendo esperar 6-8 meses a que salgan nuevos lectores de libros electrónicos y sobre todo, a que bajen de precio. A menos que te quieras dar un capricho claro :-)

Kindle y libros en el móvil

Este fin de semana he estado probando el Kindle, el lector de libros de Amazon. Me ha gustado la pantalla, no molesta, es realmente tinta electrónica que sólo consume cuando cambias de página. Es decir, no refresca. Esto hace que puedas leer durante horas como si leyeras un libro. Y digo como porque la experiencia es distinta. El Kindle es bastante feo, su teclado es horrible, tiene botones en los laterales que molestan; y obviamente no es papel asi que psicológicamente sigues pensando que estás leyendo en un ordenador. Pero como primer paso es muy positivo.

Amazon Kindle 2

Ahora Amazon va a sacar la segunda versión, que tiene los botones algo mejor situados pero la foto tampoco me convence. Sigue siendo feo. Una solución para mejorarlo puede ser incluir pantalla táctil, aunque así tendría que consumir casi continuamente para detectar cuando has pulsado. El nuevo Sony Reader trae esta novedad.

Otras personas creen que el libro puede tener futuro en los nuevos móviles con pantallas grandes, yo tengo mis dudas. La pantalla es mejor, pero sigue siendo un móvil con refresco de pantalla que molesta a los ojos. Obviamente está bien para leer un pdf, un artículo, una página web o algunas páginas de un libro. Pero no para leer todo el libro en el móvil. Siempre se saca el ejemplo de Japón con sus minicuentos para el móvil pero hay que tener en cuenta que se leen mejor caracteres kanji que palabras en caracteres alfabéticos, y que son minicuentos y no libros enteros.

Los editores y libreros avisados ante lo que se les avecina

Publican hoy en El País un reportaje y una tribuna sobre las reacciones que tienen los editores, autores y libreros sobre Kindle, el lector de libros electrónicos que ha sacado Amazon; y que se ha convertido en uno de los éxitos de estas Navidades en esta tienda online.

Amazon Kindle amenaza

Javier Celaya, en la tribuna, acierta totalmente al decir que “la mayoría se ha centrado en analizar los supuestos aspectos negativos de este nuevo soporte de lectura, mientras que muy pocos han intentado identificar los beneficios derivados que tendrá la consolidación de este tipo de dispositivos en la promoción del libro y en el fomento de la lectura.

Santos Palazzi, responsable del área Mass Market, del grupo Planeta, asegura “Yo sí me imagino un mundo sin libreros“. Fernando Valverde, presidente del gremio de libreros, dice “Difícil imaginarse nuestro papel en un futuro sin dramatismo. Estamos muy verdes en este asunto“. Teodoro Sacristán, director de la Feria del libro de Madrid, prefiere no pensar en el futuro. “No quiero imaginarme el panorama, ni qué será de nosotros“.

Está claro que la actual versión de Kindle no será la que despunte (técnicamente sigue cojeando según mi punto de vista), pero ya se ha abierto la senda hacia el ‘iPod de los libros’. Los autores, editores y libreros ya saben lo que ha pasado con la industria de la música; asi que tienen 2 caminos, o aprender de sus errores o volver a cometerlos.