Amazon ya vende más ebooks que libros en tapa dura

En Amazon ya venden más ejemplares de libros electrónicos para Kindle que libros en papel de tapa dura, en concreto 143 digitales por cada 100 de formato «árbol muerto, versión elegante». Lo de los libros electrónicos suena ya fuertemente a uno de esos cambios de época estilo «cluetrain»: que aunque haya todo un trenchuflando y dando «pistas» sobre lo que va a suceder, a muchas editoriales despistadas les va a arrollar pasándoles por encima sin piedad… y no será porque no hubo avisos a tiempo. [Fuente: New York Times, vía@rguareschi + RT de @jlori.]

Vía Microsiervos

Y aquí tenemos a las editoriales con Libranda sin querer hacer las cosas bien para luego llorar y decir a papá Estado que la piratería es muy mala. ¡Y no será porque no hubo avisos a tiempo!

Y acerté con el error de la “tienda de ebooks”

Hace más de 7 meses publiqué un artículo titulado Los editores españoles van a equivocarse con el ebook. Ha sido uno mis artículos que más repercusión ha tenido en Internet, y provocó que varios bloggers más hablaran del tema, que entraran libreros y editoriales a leer y comentar. Hoy se ha abierto la plataforma Libranda, y cumple exactamente con lo que me temía. Libranda parte de un planteamiento totalmente erróneo, y su ejecución confirma el fracaso de esta iniciativa nada más nacer.

Antonio Ortiz ha escrito un buen artículo contando su mala experiencia: Comprar un libro electrónico en España con Libranda. Odisea en el ciberespacio y Angel María ha intentando ver un punto positivo en esta iniciativa. Pero no nos engañemos, lo que mal empieza mal acaba. Han cometido muchísimos errores pero el error principal es que no quieren avanzar al mundo digital y ponen todas las trabas posibles para evitar el éxito de los ebooks.

Puntos donde tienen que cambiar:

  • Los libros se tienen que poder leer en todos los lectores electrónicos, especialmente en las tres plataformas mayores: Papyre, Kindle y Apple. SI consiguen un DRM único, adelante; si no, sin DRM. Ahora mismo sólo se pueden leer los ebooks en los Papyre y poco más.
  • El precio de los libros tiene que ir entre 5 y 10€. Yo me he hecho una promesa de no comprar un ebook que cueste más de 10€. Lo siento mucho, pero creo que quitando todos los gastos de fabricación, distribución y comercialización; pueden vender perfectamente los libros en ese rango de precios. En Estados Unidos los ebooks que he comprado con mi iPad desde España me han costado de 5 a 13 dólares. Los precios que han puesto en Libranda van de los 15 a los 28€.
  • Un fallo gravísimo es seguir manteniendo la misma cadena de intermediarios. Ya lo dije en su momento en ese post. Los autores y sobre todo las editoriales pueden vender los libros por su cuenta sin necesidad de librerías. Esto hará que los precios puedan bajar aún más y se vendan más libros.
  • La máxima para una empresa es dar COMODIDAD a sus clientes. El proceso de comprar un libro en Amazon o en la iBook Store no me lleva más de 4 segundos y 2 clicks. Leed el artículo de Antonio para ver lo horrible del proceso de Libranda.

¿Los ebooks deben tener DRM?

En esta pelea que tenemos actualmente entre compañías y usuarios hay decisiones que son difíciles de tomar; y el caso de los libros electrónicos es bastante interesante. Varios puntos para conocer la realidad actual:

  • Ahora mismo la gran mayoría de libros electrónicos que se venden tienen DRM (sistema que te limita dónde puedes leer el libro, y cuántas veces puedes copiarlo). Las compañías argumentan que puedes leer el libro en tu ordenador, en tu lector de libros electrónicos y en el móvil. Ahora bien, si hoy uso el Kindle y mañana decido usar el Nook, no podría mudar los libros que compré ya que no tienen sistemas DRM compatibles.
  • Este problema con la compatibilidad fue una de las principales razones para que las tiendas online de música abandonaran el DRM. Ahora mismo casi todas venden música sin DRM.
  • Si los libros no tuvieran protección la gente los podría compartir con muchísima facilidad al ocupar muy pocos megas, la barrera ética estaría en un nivel muy bajo y por tanto no pagarían. Al ser un contenido que normalmente sólo se consume una vez por persona; cada venta que pierdes duele más para las editoriales y los autores.
  • Sin embargo, ya puedes encontrar la inmensa mayoría de libros electrónicos en Internet. Basta con hacer una búsqueda en Google. Si no quieres pagar, no hace falta que pagues.
  • Hace un par de años a los autores les decíamos que las copias ilegales en Internet eran publicidad para sus libros, y así hacía Paulo Coelho. Las ventas en sus libros en papel se multiplicaron tras poner él mismo sus libros en las redes P2P. La realidad ahora es distinta, ya no necesitamos comprar los libros en papel, con el lector de libros electrónicos podemos leerlos cómodamente sin que nos molesten los ojos.

¿Qué hacemos? David Pogue (columnista del NY Times, escritor de libros sobre tecnología y experto) tiene sus dudas, algunas de las cuales las he expresado en los puntos anteriores.

¿Qué pienso yo ahora mismo? Primero, que es un tema difícil. El DRM molesta al usuario porque le limita y al final pagan justos por pecadores. Incluso en el caso de que todas las compañías usaran el mismo DRM seguiría molestando. El caso de los escritores es distinto al de los músicos, no tienen conciertos. Algunos proponen que ganen dinero con las conferencias, pero no tiene mucho sentido; una cosa es escribir y otra hablar en público.

Por tanto creo que la solución pasa por una buenísima integración lector-tienda, tal como hace el Kindle o Nook ahora mismo. Das a comprar el libro en 2 clicks, y en 3 minutos lo tienes; estés en el país que estés. Por tanto, para mí el factor principal es la comodidad. El segundo factor es un precio justo; no puede ser que por un libro electrónico quieran cobrar lo mismo que por uno físico. Calcula cuanto ganas con uno en papel y pon ese precio al electrónico. Con esos dos factores, se nos olvidará que se pueden conseguir libros gratis buscando en Google. Comodidad y precio justo. Dos palabras clave que cuesta inculcar a las compañías del siglo XX.

PD: Yo recomiendo esperar 6-8 meses a que salgan nuevos lectores de libros electrónicos y sobre todo, a que bajen de precio. A menos que te quieras dar un capricho claro :-)

Kindle y libros en el móvil

Este fin de semana he estado probando el Kindle, el lector de libros de Amazon. Me ha gustado la pantalla, no molesta, es realmente tinta electrónica que sólo consume cuando cambias de página. Es decir, no refresca. Esto hace que puedas leer durante horas como si leyeras un libro. Y digo como porque la experiencia es distinta. El Kindle es bastante feo, su teclado es horrible, tiene botones en los laterales que molestan; y obviamente no es papel asi que psicológicamente sigues pensando que estás leyendo en un ordenador. Pero como primer paso es muy positivo.

Amazon Kindle 2

Ahora Amazon va a sacar la segunda versión, que tiene los botones algo mejor situados pero la foto tampoco me convence. Sigue siendo feo. Una solución para mejorarlo puede ser incluir pantalla táctil, aunque así tendría que consumir casi continuamente para detectar cuando has pulsado. El nuevo Sony Reader trae esta novedad.

Otras personas creen que el libro puede tener futuro en los nuevos móviles con pantallas grandes, yo tengo mis dudas. La pantalla es mejor, pero sigue siendo un móvil con refresco de pantalla que molesta a los ojos. Obviamente está bien para leer un pdf, un artículo, una página web o algunas páginas de un libro. Pero no para leer todo el libro en el móvil. Siempre se saca el ejemplo de Japón con sus minicuentos para el móvil pero hay que tener en cuenta que se leen mejor caracteres kanji que palabras en caracteres alfabéticos, y que son minicuentos y no libros enteros.

Los editores y libreros avisados ante lo que se les avecina

Publican hoy en El País un reportaje y una tribuna sobre las reacciones que tienen los editores, autores y libreros sobre Kindle, el lector de libros electrónicos que ha sacado Amazon; y que se ha convertido en uno de los éxitos de estas Navidades en esta tienda online.

Amazon Kindle amenaza

Javier Celaya, en la tribuna, acierta totalmente al decir que “la mayoría se ha centrado en analizar los supuestos aspectos negativos de este nuevo soporte de lectura, mientras que muy pocos han intentado identificar los beneficios derivados que tendrá la consolidación de este tipo de dispositivos en la promoción del libro y en el fomento de la lectura.

Santos Palazzi, responsable del área Mass Market, del grupo Planeta, asegura “Yo sí me imagino un mundo sin libreros“. Fernando Valverde, presidente del gremio de libreros, dice “Difícil imaginarse nuestro papel en un futuro sin dramatismo. Estamos muy verdes en este asunto“. Teodoro Sacristán, director de la Feria del libro de Madrid, prefiere no pensar en el futuro. “No quiero imaginarme el panorama, ni qué será de nosotros“.

Está claro que la actual versión de Kindle no será la que despunte (técnicamente sigue cojeando según mi punto de vista), pero ya se ha abierto la senda hacia el ‘iPod de los libros’. Los autores, editores y libreros ya saben lo que ha pasado con la industria de la música; asi que tienen 2 caminos, o aprender de sus errores o volver a cometerlos.

¡Llegó la décima dimensión!

Hoy, como muchos fines de semana, he vuelto a Toledo, donde oficialmente está mi casa. Durante el curso estoy en una residencia de estudiantes en Madrid. Puede parecer que los 70 Km que separan Toledo de Madrid no son demasiados para hacerlos cada día, pero realmente llega a ser agotadora la hora y media que tarda el autobús en hacer ese recorrido en hora punta, y otro tanto similar para volver (el tren AVE cuesta más del doble, soy estudiante, así que ni me planteo tomarlo a diario). Además, me gusta vivir en Madrid, pero de vez en cuando necesito una dosis de tranquilidad hogareña.

El caso es que al volver a casa, abro el buzón, y veo algo que destaca entre la publicidad y las cartas del banco: un gran sobre amarillo (25×30 cm)… sospecho y deseo que venga desde Canadá…. ¡¡y así es :D !!. Por fin ha llegado el libro de Imagining the Tenth Dimension.

En el frontal del sobre tiene cuatro pegatinas más o menos del mismo tamaño. Una con mi nombre y dirección; es curioso como a pesar de tener que rellenar un formulario web, se han equivocado al transcribir mi apellido a la etiqueta: ponen Joe en lugar de Jou. No me importa mucho, ya estoy acostumbrado a que me llamen cosas como Jon, Jol, Jov, Jose, Guau. El remite está en la esquina superior izquierda. Otra pegatina está donde se suele pegar la estampa, tiene encima un sello de Canada Postes en el que se indica la fecha de envío (15/09, ha tardado tres semanas), y un curioso DataMatrix de 48×48 puntos. Por último, en la esquina opuesta tiene una pegatina verde de la aduana que indica el contenido del sobre: dice que es un libro y marca la casilla “a gift” (un regalo).

Estoy impaciente por comenzar a devorarlo. El libro no es muy extenso, tiene 215 páginas de las cuales 180 las dedica a los once capítulos y las 30 restantes a canciones, pero como está en inglés y tiene pinta de ser denso, tardaré más de lo normal. Ya os contaré cuando lo acabe.

¡Diez dimensiones!

Tenth DimensionComenzando desde la adimensionalidad: un punto, cero dimensión; y llegando hasta la décima dimensión: TODO (así, escrito con mayúsculas), Imagining the Tenth Dimension nos acompaña a través de un universo polidimensional, el nuestro.

Parece ser un libro acerca de esas teorías físicas que no podemos ver en el día a día pero que a los entendidos y aficcionados nos encantan: mecánica cuántica, ondas de probabilidad, paradojas de los viajes en el tiempo, materia oscura, el principio antrópico, entre otros.

El primer capítulo se titula “A Quick Tour of Ten Dimensions” (Un breve paseo de diez dimensiones), y lo tenéis en versión animada en flash en la segunda entrada del menú de la izquierda de dicha página. A pesar de estar narrado en inglés se entiende bastante bien. Al llegar a la sexta o séptima dimensión la cosa se pone un poco más turbia, y quizá haga falta repetirlo un par de veces, pero acaba entrando.

No os lo toméis al pie de la letra. No hay por qué numerar secuencialmente las dimensiones tal como lo hacen; un ser como Super Mario que viva en un mundo en dos dimensiones (largo y alto, sin profundidad) puede desplazarse a lo largo del tiempo sin problemas… y ahora que me lo planteo, cuando pasaba de un mundo a otro a través de tuberías ¡¡estaba aprovechando un doblez en su espacio-tiempo 2+1 (2 dimensiones espaciales + 1 dimensión temporal)!!. También puede haber dimensiones adicionales, la teoría de supercuerdas predice universos de 10, 11 ó 26 dimensiones. Una de dos, o los científicos de hoy en día tienen una imaginación extraordinaria para sacarse dimensiones de la manga, o realmente no se ve nada más allá de cierta dimensión y tienen que razonar con puras matemáticas. En fin, de cualquier modo es un ejercicio mental entretenido.

(Vía Zooglea, y en Malaciencia lo explican en castellano)

BookMooch, BookCrossing a nivel mundial

bookmooch

El otro día llegué a BookMooch vía Joi Ito, y lo guardé para echarle un vistazo otro día. Acabó de hacerlo, y me parece una idea muy buena… si tienes un servicio de Correos barato.

La idea es parecida al BookCrossing. Para aquellos que no lo sepáis, lo resumo. Tu dejas un libro por la calle, y otro lo coge. Y tu puedes coger otro libro que veas. Así se intercambian libros, aunque de una forma un poco insegura porque te puedes quedar sin ninguno.

En este caso, tu pones los libros que quieres intercambiar. Si una persona quiere un libro tuyo, tu se lo envías (pagando tú) y ellos te dan 1 o 2 puntos dependiendo si es al mismo país o a otro. Si tu quieres un libro de otra persona, se lo pides; y ésta te lo envía (pagando ella) y a ti te quitan 1 o 2 puntos dependiendo de si es en el mismo país o es en otro. Así vas intercambiando libros vía puntos. Y también se dan puntuaciones tipo ebay, así podemos confiar o no en la persona.

La idea me parece genial, pero claro, he empezado a mirar el coste de enviar paquetes y no baja de 30€ el paquete a Europa. Por ese dinero me compro el libro por Internet con envío y todo. Si tuviesemos un envío más barato… ¿alguien se anima a hacer una versión spanish?.