Y un equipo consigue ganar el millón de dólares de Netflix

Ya comenté o compartí en alguna ocasión que Netflix, empresa americana de alquiler de películas físicamente y online, había creado un concurso hace 3 años para mejorar su sistema de recomendaciones. Aquel equipo que mejorara en un 10% el sistema que tenían, se llevaba el premio de 1 millón de dólares. Poco a poco han ido acercándose diversos equipos, se han ido uniendo al quedarse sin ideas y al final 4 de los mejores equipos se han unido y lo han conseguido. Acaban de superar la barrera del 10%, están en uno 10,05%. Ahora tienen que esperar 30 días a ver si otro equipo les supera. Si no, premio que repartirán.

Este equipo que se hace llamar BellKor’s Pragmatic Chaos, está formado por ingenieros y estadistas de Estados Unidos, Austria, Canada e Israel. Este reto ha demostrado la dificultad que tenía y el poder de los equipos multidisciplinares. Por no hablar del crowdsourcing para innovar. Netflix se habrá gastado poco más de 1.4 millones de dólares (entre premios varios) y ha conseguido una mejora muy importante. Si hubiesen contratado a 6 personas durante 3 años (mismo gasto) no hubiesen conseguido seguramente el mismo resultado.

Estos ejemplos de concursos públicos son cada vez más frecuentes, sobre todo en sectores de ingeniería, química y medicina.

Para ganar a la piratería, usa la zanahoria

Leyendo un artículo del New York Times sobre cómo las productoras están sufriendo su propio Napster con las webs de reproducción de películas y series en streaming, me encuentro con algunas frases muy ciertas y que espero que las apliquen ya.

Mark Ishikawa, fundador y presidente de BayTSP, ve una correlación entre la disponibilidad del contenido mediante los canales legales tradicionales y su popularidad en las redes piratas.

“Cuando se retrasan los lanzamientos en DVD, la demanda siempre sube, porque la gente no tiene un canal autorizado donde comprarlo,” dice.

Parte en respuesta al problema de la piratería, un montón de sitios web de vídeos permiten ver los últimos episodios de cualquier serie de TV. Las productoras están experimentando con los lanzamientos de video-bajo-demanda (VOD) y otras formas de ofrecer películas bajo demanda. Las alternativas legales harán que baje el tráfico pirata, eso esperan las compañías. La industria musical, comparando, tardó años en ofrecer opciones legales a los usuarios.

“Así es como empiezas a marginar a la piratería — no sólo usando el palo, si no usando la zanahoria” Mr. Garland dijo.

Lo que tienen que hacer es ofrecer YA miles de películas bajo demanda (estilo Netflix o AppleTV por ejemplo) y denunciar a los sitios web que se lucran con las películas. Pero desde luego, la solución no es ni denunciar a los usuarios ni poner canon ni hacer campañas de educación. Que ofrezcan una alternativa buena y nosotros lo usaremos encantados.

PD: Que no echen los cineastas españoles las culpas a la piratería porque sus películas casi ni están en las redes P2P. La única española que recuerdo haber visto en los últimos meses es Vicky Cristina Barcelona (si se puede considerar española…)