¡Llegó la décima dimensión!

Hoy, como muchos fines de semana, he vuelto a Toledo, donde oficialmente está mi casa. Durante el curso estoy en una residencia de estudiantes en Madrid. Puede parecer que los 70 Km que separan Toledo de Madrid no son demasiados para hacerlos cada día, pero realmente llega a ser agotadora la hora y media que tarda el autobús en hacer ese recorrido en hora punta, y otro tanto similar para volver (el tren AVE cuesta más del doble, soy estudiante, así que ni me planteo tomarlo a diario). Además, me gusta vivir en Madrid, pero de vez en cuando necesito una dosis de tranquilidad hogareña.

El caso es que al volver a casa, abro el buzón, y veo algo que destaca entre la publicidad y las cartas del banco: un gran sobre amarillo (25×30 cm)… sospecho y deseo que venga desde Canadá…. ¡¡y así es :D !!. Por fin ha llegado el libro de Imagining the Tenth Dimension.

En el frontal del sobre tiene cuatro pegatinas más o menos del mismo tamaño. Una con mi nombre y dirección; es curioso como a pesar de tener que rellenar un formulario web, se han equivocado al transcribir mi apellido a la etiqueta: ponen Joe en lugar de Jou. No me importa mucho, ya estoy acostumbrado a que me llamen cosas como Jon, Jol, Jov, Jose, Guau. El remite está en la esquina superior izquierda. Otra pegatina está donde se suele pegar la estampa, tiene encima un sello de Canada Postes en el que se indica la fecha de envío (15/09, ha tardado tres semanas), y un curioso DataMatrix de 48×48 puntos. Por último, en la esquina opuesta tiene una pegatina verde de la aduana que indica el contenido del sobre: dice que es un libro y marca la casilla “a gift” (un regalo).

Estoy impaciente por comenzar a devorarlo. El libro no es muy extenso, tiene 215 páginas de las cuales 180 las dedica a los once capítulos y las 30 restantes a canciones, pero como está en inglés y tiene pinta de ser denso, tardaré más de lo normal. Ya os contaré cuando lo acabe.